Imagina que soy el que emocionó a tu piel,
con el simple vino fermentado en casa.
Que el amor invento,
cortejando, cortejando, ululando, ilusión
entre las hojas.
Los ojos pulverizados en los espejos,
buscando rostro amable.
Aprisionado a los hilos del viento,
viajar a tu reino,
donde ebria de movilidad te alejas,
de los nombres titilantes en mis labios.
No es legión de engaños; no sabes que existo
y yo, apenas te adivino.
¡Paran, paran, paran – EDITH PIAFF - cantando
al amor – paran, paran, paran!
Del libro TROCITOS DE ELLA EN MÍ de
OMÍLCAR CRUZ RESTREPO -Colombia-
No hay comentarios:
Publicar un comentario