domingo, 3 de julio de 2016

AGUA


En el Monasterio de Piedra

El agua dominándolo todo.
El agua cayendo sin ataduras.
El agua como dueña y señora
dando vida, creando un paisaje
maravilloso, fantástico,
que atrapa, que se introduce
en ti para siempre, para siempre.

Por unos instantes me sentí agua
y me hubiera gustado abrazar
las rocas, mojar los árboles,
empapar la tierra, formar
una laguna donde nadaran peces,
donde las diosas se bañasen.

Pero tuve que conformarme
con ser un espectador pasivo
que vibraba al ritmo
de cada gota que se iba
perdiendo en la incolora laguna.

Subir y bajar. Sentir en mis dedos
el abundante caudal de agua
y soñar que soy quien se despeña
buscando el manso remanso
de una hermosa y esplendorosa laguna.

JOSÉ LUIS RUBIO

No hay comentarios:

Publicar un comentario