jueves, 4 de febrero de 2016

¿PARA QUE QUIERO LA RISA SI DE LLORAR ME OLVIDARA?


La Sabia Madre Naturaleza
primero a llorar me ha enseñado.
En el Momento de Nacer.
Mi madre lloró de dolor en el parto trabajado.
En el trabajo por mi vida al alumbrar.
Lágrimas de dolor unas, de alegrías otras, se han derramado.
Y al respirar por primera vez,
Yo a llorar, aprendí.
A las pocas semanas, a sonreír aprendí.
Antes de pronunciar alguna palabra,
a llorar aprendí.
Y antes del primer año cumplido,
crecido y fortalecido también reí.
Pero antes a llorar aprendí.
Es el llanto nobleza desde el nacimiento.
Capacidad que el Alma cultiva para reforzar
y expresar fuerte sentimiento
o de alegría o de contento
de profunda tristeza, en el propio Momento,
o de solidaridad con aquejado prójimo o vecino.
Si llorar fue lo primero que aprendí.
¿Por qué de llorar me he de olvidar?
Si ni el dolor propio ni el ajeno me ha de importar...
Si indolente me he de tornar...
Y si mis ojos de llanto no se volvieran a humedecer...
Que desaparezca de mi boca la risa.
Que me parta un rayo
y me reduzca a ceniza.
¡Indolente apático no me quisiera!
Si no he de llorar ni por nadie ni por nada...
pues no quiero ni la risa ni de la vida una brisa.

Angel Ignacio Chacón Aquino

No hay comentarios:

Publicar un comentario