Me adentré en los terrenos comunales de Horsell arrastrado por los tirones impacientes de mi hijo. Tras vivir una década en Brentford, un pueblo relativamente intacto en el valle del Támesis, las historias de vecinos y compañeros habían ido invadiendo la mente del niño, haciéndole descubrir con
asombro que yo, su padre, había sido testigo de la llegada de los marcianos.
Desde entonces el muchacho había insistido cada día en que le acompañara a ver el lugar. Me había negado. Pero su insistencia y el aire primaveral de este domingo soleado habían acallado por fin mi aprensión. Decidí enfrentarme a los recuerdos y volver con mi hijo al lugar del primer impacto.
Las familias paseaban despreocupadas por los senderos. La mayoría habían olvidado con rapidez. Marte seguía aproximándose cada dos años a la Tierra sin que los astrónomos observaran nuevos
lanzamientos. Los árboles quemados y los cuerpos carbonizados por el rayo calorífero habían desaparecido hacía tiempo y las ciudades se erguían de nuevo sobre los restos descompuestos de la hierba roja.
Pero yo no conseguía quitarme de la cabeza los días fatídicos de la invasión. Mi inquietud se acrecentó cuando llegamos al claro que rodeaba la charca. Por un momento me pareció ver el gran surco en el terreno, el cuerpo desmañado del marciano saliendo del cilindro...
–¿Fue ahí, padre? –El niño siguió mi mirada. Yo asentí con turbia solemnidad.
Le mostré, o quise mostrarme a mí mismo, que ya no quedaba nada de aquella pesadilla. El terreno había sido nivelado y la cápsula metálica se ocultaba en un museo de Londres. Después de deambular un rato alrededor de las aguas, rememorando episodios de la breve guerra, almorzamos sobre el césped, junto a la arena. Satisfecho tras el pudding, el niño se alejó jugando.
Disfruté al fin de un momento de reposo, bañado por la luz del mediodía. Pero el muchacho no tardó en regresar junto a mí, excitado.
–Mire, padre –Traía un manojo de hierbas cargadas de semillas oscuras.
Salvador Bayarri (España)
Publicado en la revista digital Minatura 147
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