Cuanto tiempo dejé de mirar tus ojos ardientes y quemantes como tus labios a fuego lento. Cuanto tiempo que no recorro con mis manos tu vientre eterno lleno de deseo. Cuanto hace que no bebo del néctar de tu cuerpo en mi ultimo sueño. Cuanto tiempo que tus delicadas caderas no bailan al compás de mis sentimientos. Cuanto tiempo cuanto tiempo seguiremos soñando con este furtivo encuentro.
HÉCTOR PIZARRO GAUTHIER -CHILE-
No hay comentarios:
Publicar un comentario