Usted me enamoró,
con mimos y detalles,
con su sonrisa hermosa
y su forma de tratarme.
Usted logró que yo
lo amara, locamente,
que le entregara todo,
con alma, cuerpo y mente.
Ahora me cumple, sin chistar,
esas promesas dadas;
ni piense en claudicar,
¡las cartas están echadas!
¿que si soy caprichosa?
¿qué si tengo un genio horrible?
usted me hizo así,
por tanto consentirme.
Se aguanta y calladito,
me da su alma completa,
y como su mujer, le digo,
que es mío...
...hasta que me muera...
MARIA ERNESTINA TORRES SÁNCHEZ -MÉXICO-
No hay comentarios:
Publicar un comentario