De regreso a mi casa
he mirado mi sombra
sobre veredas húmedas y solas.
Había un viento fuerte en las calles del pueblo,
el que trae la lluvia.
Una bandada de garzas
pasó muy alto
y se perdió en la noche
con sus graznidos roncos.
Y mi sombra se perdió súbitamente
en matas florecidas de jazmín paraguayo.
La noche del eclipse
las garzas blanquecinas
desplegaron sus alas:
desde los altos pinos
volaron hacia el campo
que esperaba la lluvia,
y sobre los naranjos
a punto de echar flores.
Ah… partir junto con ellas,
Ah… el salto-vértigo
que daría las alas.
RICARDO ANGEL MINETTI (Sarmiento-Santa Fe-Argentina)
Publicado en la revista Gaceta Virtual 109
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