sábado, 5 de diciembre de 2015

TUS OJOS DE SOL.


Desde ahora, si he de vivir la vida, sólo será contigo.
Desde que vi tus huellas en la arena y tus bellas piernas, en bella sintonía
en tanto que tú bebes la brisa y el sol que te acaricia, ya sueño que seas mía.

¿Qué tienes tú, mujer, que hechizas mis letargos?
Porque mi corazón tiene memoria de resabios del amor de mis añoranzas
que tú, con tus cadencias musicales, revives mis amanecidas esperanzas.

Y en el juego amoroso de las dulces miradas, me pierdo.
Llegaste como un bálsamo en mi otoño que alivia a mis viejas heridas
y me enamoro de tus ojos de cristal y sol, y tu amor aquieta mis nostalgias.

Soy sólo una voz que murmura palabras de ternura.
Cuando beso la rosa tatuada en tu espalda y mis labios buscan tu boca
aliento tibio que provoca, estremece mi sangre y entonces, nada importa.

Vivir sin sentir tus tibias caricias, es un desamparo.
Juego con tus rizos entre mis dedos, y tú, enciendes todas mis auroras
y me dejas que con pasión, vaya gozando en la sutil noche de tu cuerpo.

Siento el tibio amor consagrado en el intento.
Recorriendo tus dulces senderos, cuando entrecierras tus ojos con amor
y gimes, abandonada en mis brazos, enamorada en la deliciosa pasión.

Amor de mis amores,¡ Cómo te estoy amando!.
Arráncame a jirones la vida, pero déjame gozar en los pétalos de tú piel
mirándome el alma en el éxtasis final, en tus ojos de fuego, luz, sol y miel.

Así te quiero, así te amo, así. Y así, te amaré siempre.

Manuel F. Romero -Argentina-

No hay comentarios:

Publicar un comentario