Siento las gotas de lluvia mojada, como sonidos en mi garganta,
me pierdo en la transparencia de su agua cristalina y helada.
en los remolinos de su eco, en la fragancia del aroma,
que deja el romero.
Todo me recuerda a ti, al amanecer de tus besos,
ese rostro vivaz, lleno de deseos;
de tu mirada, donde con solo mirarte,
sentía un requiebro en mi alma,
y un revoloteo de palomas blancas,
que estremecía, cada átomo de mi cuerpo.
Vuelan esas palomas blancas, hacia otros puertos,
me siento, como un barco a la deriva, que ha perdido sus remos.
Esas olas bordadas, por el movimiento de nuestros cuerpos,
esos días sin fin, donde el aroma de las acacias cubrían los deseos.
Esos silencios en el aire, sin suspiros ni movimientos.
sin palabras, que sonarán en el viento;
En el jardín del amor, he guardado tus besos,
tus sonrisas, y el aroma de las acacias que rodeaban tu cuerpo.
He guardado un sinfín de deseos, todos los tesoros,
llenos de encuentros, he guardado el tiempo, mil ideas para amarte, en un globo de colores, para que perdure en el tiempo.
Olivia Cortes Rubio -Málaga-
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