Cuando vuelvas,
abre la puerta
de par en par,
de alma en alma,
de caminos
en miradas...
En estando aquí,
regaremos,
juntos,
las plantas,
buscaremos,
entre las sábanas,
aquel olor a camino,
a miradas,
a pretextos
para vernos desnudos,
para observar
el destierro de la tristeza.
Cuando vuelvas,
bésame en la boca
y no digas nada...
Julio G. del Río
No hay comentarios:
Publicar un comentario