Entre la ovación frenética
y el silencio pensativo
hay mucho mas que montañas
y horizontes trascendidos.
Quien ve sólo los colores
y sólo escucha los gritos,
no ve ni escucha ni está
verdaderamente vivo.
Lo que importa y lo que cuenta
y sin decirse está dicho
está siempre más allá
de lo que vemos y oímos.
Las imágenes engañan,
pues tras el triunfante brillo
y las brillantes victorias
hay siempre algo podrido.
Entre la piedra preciosa
y la piedra del camino
yo me quedo con la piedra
invisible del espíritu.
Del libro DICHOS Y CAPRICHOS DEL COPLERO de
JUAN CERVERA -México-
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