martes, 20 de enero de 2015

ORACIÓN TESTICULAR.


(A mi hijo, con solidaridad)

¡Dios mío! Una súplica
a tu gran bondad elevo,
arranca de éste mi cuerpo
un grande dolor de huevos,
Te lo pido por piedad,
no hagas oidos sordos,
pues aumenta mi calvario
el que sea el más gordo.
Otra gran gracia querré,
para calmar esta noria,
que si lo tienes a bien,
búscame una buena novia.
Una que mi dolor calme,
una que valga la pena,
la que me sepa quitar,
esta maldita condena.
¡Dios mío! Apiádate,
no me olvides en la fila,
mírame, ya ves que ando
igualito que un gorila.

Julio G. del Río

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