lunes, 19 de enero de 2015

NOS COBIJÓ LA LLUVIA


Ayer, no más ayer,
esperaba ansioso, en la ensenada,
y mi rostro dibujaba,
infame, desesperación por tu llegada…

El día se va ya, llega su ocaso,
y esta espera ya, sabe a tortura,
dame Señor, por Dios, dame cordura,
que quiero, por fin ya… verla en mis brazos.

Y el cielo, que miro, como le amaba,
sus cascadas abrió, en torrentadas,
Apareciste tú, bella… y mojada,
se fue de mí el temor… de una sentada.

Y se fundió el amor, aquella tarde
en hordas de pasión desenfrenada,
dejando una sensación, que no es alarde,
¡¡Con lluvia, Dios bendijo, a mi hembra… amada!!

DARWIN I. FLORES VARELA

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