martes, 20 de enero de 2015

DOS MICRORRELATOS MÁS DESDE ESTAMBUL, TURQUÍA


CENSURA

  —Esa parte hay que eliminarla —dijo el siniestro censor.
  —¿Y el resto? —preguntó tímidamente el productor.
  —No. Solo hay que suprimir la muestra de amor de los protagonistas.
  Así se hizo, y desde entonces en el mundo solo quedaron el odio, la guerra, la muerte y el dolor
     
HERENCIA

Habíamos convertido todo el planeta en un inmenso vertedero. Los desechos y los excrementos nos rodeaban por doquier y, a pesar de todo, seguíamos consumiendo y ensuciando, como si todo fuera eterno. No me extraña que nos hayamos mutado en moscas humanas que se solazan en la basura.

FRANCISCO J. SEGOVIA -Granada-

No hay comentarios:

Publicar un comentario