jueves, 22 de enero de 2015
AQUEL PORTAL
Se movía el adoquín,
que daba paso al portal.
Un farol iluminaba,
la entrada tan conocida
y mi sombra se alargaba,
queriendo entrar antes,
de que lo hiciera yo.
!Cada día lo mismo!,
el adoquín, el portal,
y subir las escaleras,
con olor a guiso casero,
de cena muy humilde,
puchero ,coles y refrito.
!Cada día igual...!
Por la noche al regresar;
dormir, despertar al sueño,
de la noche que pasaba,
casi sin sueños reales.
Pese a ser siempre...
el único reducto feliz,
ante la rutina diaria.
Bajar las escaleras,
sentir frío en invierno,
calor en el verano,
sin recordar la primavera,
pisando las hojas de otoño.
Saludar a algún vecino,
salir temprano, al amanecer,
de la casa y del portal.
Tropezar en el adoquín,
y otra vez comenzar,
la rutina de aquellos años,
que los días se llevaban,
enlazando con los años...
Ya casi olvidados,perdidos,
años de mi lejana juventud.
MARÍA LUISA HERAS VÁZQUEZ
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