Hace muchos años, alguien vino al mundo
a enseñarnos, entre otras muchas cosas
a amarnos los unos a los otros.
Hoy, tiempos difíciles,
tiempos de guerra y destrucción,
tiempos en que la dignidad
del ser humano desciende
por el hambre y la injusticia,
debemos recordar que ese Alguien
vuelve a estar con nosotros en Navidad
para darnos fuerza y valor,
para amarnos y recordarnos
que somos hijos de un Dios.
Que en nuestras manos está
la solución de nuestros errores,
que poseemos un arma capaz de
derrumbar muros o detener una guerra,
un arma que debemos usar siempre
y en cualquier lugar...El Amor.
Abramos nuestro corazón
para que esta Navidad Jesús inunde
con su luz nuestros sentimientos
y que éstos sean sólo de amor...
A Dios, porque Él nos da todo.
A nosotros, porque para amar a otros,
primero hay que amarse uno mismo.
A la humanidad, porque sólo amándonos
lograremos un mundo mejor.
Isabel Domínguez Castro
No hay comentarios:
Publicar un comentario