lunes, 24 de noviembre de 2014
UN BESO EMBRIAGADOR (FRAGMENTO)
Debe de estar al girar la esquina. Es inconfundible. El delicado aroma que desprende es embriagador. Nunca he tenido el valor ni la resolución suficientes para besar sus ásperos labios. Dicen los entendidos, gente mucho más decidida que yo, que uno solo de sus besos tiene efectos afrodisíacos, capaces de transportar a uno a un mundo fantástico, lujurioso e irreal. Quizá debiera dar el paso y huir de este mundo opresor, refugiarme en una realidad más halagüeña y esperanzadora, donde no me oprima el dolor y la frustración que a diario me rodea.
La huelo, aunque aún no puedo verla. Debe de estar a la otra parte de aquel muro, oculta por aquel ángulo muerto. Ángulo muerto. Curioso término. Que yo sepa, las cualidades de vivo y muerto se atribuyen a los seres que realizan una serie de funciones vitales, los dos extremos de las cuales son, precisamente, vivir y morir. Y ningún ángulo cumple ninguna de estas características. Por lo demás, me da la impresión de que muchas de las personas que veo a diario están más muertas que vivas.
JAVIER GARCÍA SÁNCHEZ
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