-Mira tú que morirnos sin besarnos,
le dijo él, y ella…
hay silencios que matan,
mejor dicho: asesinan.
La vida es asesina,
y es culpa de nosotros,
que no, que nunca es culpa de la vida,
que es culpa de nosotros.
Mira tú, mira tú…
Pero tú,
pero tú seguías mirando,
seguías mirando tú,
mirabas tú,
oh indiferencia hiriente,
hacia otra parte.
Mira tú que morirnos sin besarnos,
le dijo él…
JUAN CERVERA -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario