sábado, 22 de noviembre de 2014
BRAVÍA TERNURA
No hubo serpiente,en mi tentación,ni el caído me sedujo.
Caminé extasiada al pecado,sin culpa,saboreándolo.
Nadie endulzó mis oídos,la melodía fue clara y estridente
La fruta salió de tu boca y el veneno fue blanco,dulce,fecundo.
Me supe Eva,desde el instinto y la perdición del Edén.
Sacerdotisa profana y ardiente,en el altar del sacrificio sublime.
Musa de la entrega y la pasión en salvaje galope,al infierno.
Diosa pagana,seguidora de tu fiebre,en mi templo bravío.
Sigilosa me atreví al abismo de tus ojos embusteros.
Maldije mis pasos por seguir tu penumbra,que saciaba.
Mutilé la pureza,en el grito que despertó la lujuria.
Fue mi vientre el cántaro que acunó tu antorcha divina.
En mi pecho,bebiste dulzor y fui manto y travesía.
De tus manos,enceguecí,a la luz de invocar tu gloria.
Entre mis piernas,estalló tu volcán y me encendiste infame.
En el abrazo que gimió...¡la noche se durmió,con tu cuerpo,entre mis labios!
Berdiñas Fernanda
No hay comentarios:
Publicar un comentario