martes, 4 de noviembre de 2014
75
Alguien quiso que no nos dijéramos adiós
Y nos otorgó una despedida mutilada
En un leve amago de estancia
Que decidió no consumar.
Regresé a casa ungido de desconcierto.
No concretamos el último beso,
El último abrazo,
El último consejo obligado de andén,
Porque todos los indicios
Apuntaban hacia el futuro.
En aquel departamento brevemente visitado,
Aquel siete de agosto,
Le aguardaban multiplicadas por dos
Siete horas de viaje
Y la fotografía de un ángel.
De libro En pie de tregua de DANIEL GRANADO PULIDO -Cádiz-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario