El tiempo me atraviesa,
me recorre.
Dibuja la tardanza en mi reflejo.
Mis agujas,
las tuyas,
tienen distinta forma.
Serpenteando el abolengo de la historia
brilla tu escudo. Y en el fondo del mar
no habrá tesoros esta vez,
no habrá milagro.
Tu sol abraza la llanura y en mi piel
solamente se detendrá el verano.
Gonzalo Salesky
Publicado en la revista Nevando en la Guinea 38
No hay comentarios:
Publicar un comentario