jueves, 21 de noviembre de 2013
LA NOCHE...
En tu piel marcas tatuadas,
repleta de historias de amores trasnochados,
estaciones de paso que nada dejaron,
sin huellas que marcasen camino.
Cae la noche y, en esta, tus soledades,
en tu pensamiento recorres ese recuerdo,
laberintos de noches ardiente que ya no queman,
apologia de lo que fue en tiempo.
Solo era carne, sexo y cansancio,
fracasos de noches clandestinas,
donde la noche marcaba sin sentidos.
La noche se vistió con mi cuerpo,
profanado de sangre y lunas infértiles,
como lagrima en un desierto,
la noche es un filo de navajas y miedos.
Busqué el riesgo en las esquinas doradas
que teje el pavimento,
siluetas palidas, polvora y silencio,
tanto duele el recuerdo que las
entrañas se recogen entre versos.
La inocencia en los ojos y la muerte en los dedos,
he visto hienas con falda corta y proxenetas con veneno,
neón y miseria la noche antesala del infierno,
¿por que preguntas a mi silencio?.
Las horas virgos que deshojan misterio,
¿por que llamaron a mi puerta el acero de los cuervos?
busco distancias y me atrapa el tiempo,
sacrilegas mis manos por aplaudir sepelios.
...La noche crespón de ojos ciegos...
LOLA WIZNER Y FERMÍN JESÚS VADILLO
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