Pusiste en mi camino una piedra.
Era redonda, blanca, enorme.
No sé como llegó allí
pero ahí estaba para que la viera,
para que pasara sobre ella
o retrocediera porque aquella salida
no era mi salida.
Yo, decidía.
Avanzar o retroceder.
Enfrentarme a lo nuevo
o regresar a lo conocido.
Como nunca me gustó retroceder
pasé por encima de la piedra blanca
para hacer lo desconocido, conocido
y perder de vista la enorme piedra
que pusiste en mi camino.
JOSÉ LUIS RUBIO
No hay comentarios:
Publicar un comentario