viernes, 4 de octubre de 2013

ALEGRÍA

 Cada vez más ilusoria, diminuta, esparcida sobre una techumbre que no distingo, confabulada entre contaminados pretéritos que penden como esquirlas punzantes. Me pierdo como pierdo el tiempo cerrando los ojos y pensándote sinuosa, cercana en una charla que nos moje y nos haga reír cuando nos silenciemos. Te imagino laureada, ausentando mi mano, como enloqueces al festejo contagioso ofreciendo tu sexo amorfo a la carcajada, primaria, libérrima, espontánea, glauca cuando levitaste en el mar, prepotente toda aquel amanecer. Entonces y siempre te añoro, hermana espumosa, porque escribes poco y lo poco vehementemente ilegible, deslavazado, parece polen casposo sobre mi chaqueta que desacredita a todas las huellas. A veces, cuando sonrío a ratos, estúpidamente cuando nada me afecta, te desparramas en una foto veteada, blanca y negra, sin pose preciada, en una música de no más de tres minutos, a veces, me pellizcas un labio y marchas.

MANUEL JESÚS GONZÁLEZ CARRASCO -Madrid-

No hay comentarios:

Publicar un comentario