jueves, 16 de mayo de 2013

GERUNDIO


No es el olvido lo que yo creía:
vastedad de vacíos subsecuentes,
la incógnita despejada
en mi ecuación mental de utilidades.
No es mantel de ceniza recubriendo
migajas de un banquete consumido
o niebla que se extiende hacia la línea
de un horizonte al que volví la espalda.

Que no. Es un aguaje reincidente,
un vendaval que arrastra los despojos
de un antiguo naufragio
hacia la soledad de mi egoísmo.

O más bien un hachazo
que escarba grietas
en lo intangible.

Olvidar es asir esa condena,
perpetua, inexorable, reiterada.
Una no olvida: una se va olvidando.
Construcción absoluta, estado durativo,
es un gerundio
eternamente
siendo.

TANIA ALEGRÍA 
Publicado en el blog navegandoespejos

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