Estamos y no estamos
y somos y no somos.
¡Oh aquella nube triste!
¡Oh aquella lluvia alegre!
El sol, el sol, el sol.
El sol que nos alumbra
y que nos alimenta.
Cuando sé de la luna
y de la noche es que sé
que no sé cuanto quisiera
saber y no he de saber nunca.
Digo tu nombre y digo
lo que no estoy diciendo.
Reinvento una lágrima
y viajo y viajo
por la sedienta flor de tu mejilla.
Sé que ayer, que ya es hoy,
es apenas la sombra de mañana
y es que, ¡Dios mío!,
ya sabes, sí, ya sabes,
que estamos y no estamos
y somos y no somos.
Permíteme decirte únicamente
lo que quiero decirte:
Yo te amo, te amo. Sí, te amo.
JUAN CERVERA SANCHIS -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario