Mi niño, mi hombre, mi todo
eres quien he amado,
compañero en mis andanzas
animador de esperanzas.
Continua siendo impetuoso
con el corazón lleno de gozo,
abrazos de luz
besos cargados de amor
sin reservas al entregar el corazón.
Mi luz, mi sol, mi tesoro
en mi mundo lo abarcas todo
tu que no me abandonas
no importándote mi melancolía
animador de cada día
en el anhelo de encontrar la armonía.
Manipulador del corazón
cual maestro en toda tu gallardía
te amo tanto hijo mío
que con gusto por ti
daría el alma mía.
Sandra Méndez -Guatemala-
No hay comentarios:
Publicar un comentario