Bajo la cúpula del cielo y bajo
el cobijo de tus alas me escondí
del peligro que me acechaba,
protegí tu corazón y tu me
castigas.
Me quede y me instale en el
cálido azul del cielo, pero al
despertar comprendí que no
debía de huir, que mi dulce amor
aun me quiere, y yo te sentía
para poder estar a su lado.
Oh mi dulce amor bienes
muy cansado, luche pero
siempre pensando que los dos
somos uno y sin estar a tu lado
mi vida no tiene ningún valor.
La lucha siempre favorecen
a las buenas personas y hoy
como a muchos otros, se
lucha por las dificultades que
suele haber en la vida, y en el
profundo de tú corazón se
puede percibir que siempre
estas con tu cariño y tu amor
y yo deseo volar para
cobijarme bajo tus alas.
Juan Alonso Nebreda
Publicado en el facebook de sil cari
No hay comentarios:
Publicar un comentario