domingo, 24 de marzo de 2013

SIN TÍTULO


3

Guarda que pasa el botellero
tirando mensajes al mar
y hay que aprender otra vez
a leer y escribir
con los caprichos del agua y del vidrio
que están hechos de lo mismo.
Ponerse los ojos de los pescados
que no pueden bajar el toldo
y mirarse para adentro.

4

De tanto cruzar el océano los nadadores se destiñen.
Les crecen naufragios en la espalda.
Desde una punta de la isla la mujer arroja una media red.
Cansados se dejan pescar: tienen los dientes hermosos.
Sonríen y ella toca el xilofón con una ramita de tamarisco.
Estirando la media arma un tendal y los pone a secar al sol.
Pálidos se balancean.
Cantan igualito al mar.
Ella les peina las algas y los cubre de tatuajes.
Juega todo el día con los nadadores.
A la noche los tira al mar amarrados de los tobillos.

Roberta Inannamico -Argentina-
Publicado en la revista Estación Quilmes

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