viernes, 8 de febrero de 2013

EL NIÑO A CABALLO


(Fragmento 3)

La mano de mi padre en papel dibuja,
de un solo trazo, casi, el niño a caballo.

Sale de su mano mi mano a hacerle señas,
y va sobre el papel el niño en el caballo.

Lloro sobre le regazo del triste, ciego y huérfano
a todo lo que estaba atado a la vida, vivo,

mas sin sueño y sin carne, a hablarme sin nexo
sobre un cielo y un sol de que fue desterrado,

mas que ponía alrededor del niño a caballo.

El rostro largo y sólo, rasgado de arrugas,
la mirada a rever lo perpetuo que tenía

y que nunca me ha dicho, en su pensar cortado
del día en que vivía ( en convivencia rara

con la silla de brazos, el pijama, sus pájaros,
la ceniza y la rutina de estar muerto y despierto),

en el papel unía la mano a dibujar
a la mano que hacía señas al niño a caballo,

en este adiós en que estoy, desde entonces, a su lado,
el niño que vuelve, a llorar, a caballo.

ALBERTO DA COSTA E SILVA -Brasil-
Publicado en la revista Arquitrave


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