A Rosamarina García Munive
por su premio Vasconcelos 2010.
Aprendió de los siglos santo y seña,
los pájaros de fuego en el brasero,
de pastos y olivares el sendero,
el canto redentor desde la peña.
Del Cóndor y Los Andes siempre dueña,
de los cantos del Sol como agorero,
de cósmica mirada el asidero,
ninfa-coral que entre la espuma sueña
y asciende al infinito en su paloma
desde la honda raíz del protoidioma.
Oh, Rosa de la Mar que en luz estalla
con pétalos que llueven de los cielos
y en el centro del pecho un Vasconcelos
donde solo el amor se hace medalla.
Lorenzo Suárez Crespo. Cuba
Publicado en la revista Oriflama 18
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