domingo, 2 de diciembre de 2012
LA CIUDAD DEL SOL PERMANENTE Y EL FRASQUITO DE PAULA 4
Cuento corto.
Una vez, érase, en una ciudad donde no había nubes y siempre, siempre, lucía el sol
Paula, una tarde, jugaba con sus cachivaches en un rincón del jardín de su casa
Entre sus muchas pertenencias, había un frasco cerrado lleno de agua marina
Paula, abrió el frasco y, empezaron a salir nubes muchas nubes,
miles de nubes tantas, que se nubló todo el cielo
La gente quedó maravillada hacía años, que no veían tantas nubes juntas
unas eran grises, otras negras y blancas, otras moradas otras color de rosa…
La gente cantaba y bailaba de alegría
Así empezó a llover y llover lluvia gris, lluvia negra, lluvia blanca, lluvia morada lluvia color de rosa
El frasco de Paula quedó vacío de nubes
La gente estaba maravillada porque no habían visto llover en colores
Nadie supo por qué se realizó ese prodigio
Y es que, queridos niños, hay misterios que nunca nunca, deben contarse a nadie.
Del libro Cachivaches de Julie Sopetrán
Publicado en el blog El tiempo habitado
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