El silencio es el musgo,
adormecido por el frío,
enraizado en una roca,
que se pierde en los caminos
que recorre mi memoria
y despierta mis sentidos.
Es la sombra,
que se esconde tras la esquina,
aparece y desaparece...
Es la lágrima
formando escarcha
que corre por mi mejilla.
El silencio es el árbol
de ramas agonizantes
que el cantar de los pájaros
dejaron desnudos
y se columpia mi corazón
al encuentro con el tuyo.
Es el olvido,
te suelta la mano
y se va alejando poco a poco
de la arena soleada
llevándose los besos
al arrecife de la nostalgia.
El silencio…
( María Sánchez, noviembre,2012)

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