Sentí pasos,
aspiré tu perfume
escuché tu voz
tu risa está incrustada en las paredes
sin embargo tú no estás.
Me tendí en el lecho
sollocé en la almohada
y pude percatarme
de mi gran error.
Tú sí estás,
caminas lentamente por mis venas
perturbando mis sentidos,
obsesionando mi razón.
Es que al irte,
te quedaste oculto aquí en mi corazón.
CANDELARIA ZORAIDA SÁNCHEZ ALONSO -Cuba-
No hay comentarios:
Publicar un comentario