domingo, 13 de mayo de 2012

EL SEÑOR JUEZ

Señor juez,
¿por qué no dijo que cobraba?
No hubiera llenado folios de citas,
ni claveteado de códigos su silla.

Juro que no sabía que recaudaba;
nos hubiéramos ahorrado los artículos,
sus golpes de mazo para callarme
y aún quedarme en su audiencia dormido.

Ahora que nos conocemos,
¿qué tal si empatamos la causa?

Publicado por Juan Carlos Céspedes (Siddartha) en la revista La Urraka

No hay comentarios:

Publicar un comentario