2236
Nadie es autor de libros; es la vida
quien dicta versos, dramas o novelas,
y quien se llama autor, es amanuense,
cuya letra será simple o florida,
de filigrana de oro o lentejuelas,
de cascabel o austeridad castrense.
Pero la vida es en verdad la autora,
y quien trascribe, sólo colabora.
2237
Llevo a cuestas los días, encorvado
bajo su fardo, cada vez más duro.
Se me aprietan, me hieren y me pesan.
No sólo aquellos que rompió el pasado,
sino también los que arman el futuro,
los que se acercan ya, y los que regresan.
Pero es el de hoy, con su actitud rumbosa,
el que más me amedrenta y más me acosa.
2238
Me tocan los recuerdos en el hombro
como inquiriendo a dónde va el camino;
Ah, si yo lo supiera.
Y si acaso te nombro,
me toman por aquel loco divino
de la Triste Figura. Quién me diera
librar cautivos, degollar gigantes,
tornar castillo lo que venta fuera,
y evitarme la lid de los amantes.
2239
Me desgarra el cuchillo del invierno,
se me clava en el pecho, en el costado,
me corta el rostro de través, las manos.
Pero hay otro cuchillo, más interno,
que rasga el alma con su filo helado,
y ni otoños mitigan, ni veranos.
2240
Abrazo a esa mujer sin que lo advierta,
travieso la acaricio, la desnudo,
la acuesto sobre el lecho, y la poseo.
No fue así tiempo atrás, era su oferta,
y era mutuo, y real, y estrecho el nudo,
pero hoy sólo en recuerdos merodeo.
FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -Los Ángeles-
DE FACEBOOK - 6841 - JA
Hace 1 día
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