domingo, 13 de mayo de 2012

ABANDONAD LA TORRE DE MARFIL

Cada día que pasa, después de cada latido del corazón, tras cada nuevo paso por el camino que es la vida, estoy más convencido de que hay que seguir luchando por todo lo que uno crea que merece la pena luchar, sin importar si es una utopía o una pérdida de tiempo, sin valorar su coste o su beneficio; sólo por el simple hecho de saber que se puede hacer algo más tener una actitud contemplativa y pasiva, refugiado en una torre de marfil donde nada ha de suceder y nada interesa que suceda.

Luchar, por lo que uno cree y piensa que es justo. Luchar, no sólo por lo que pueda beneficiarnos –que eso es fácil y lógico- sino también por aquellas cosas que no nos afectan directamente. Caminar, sí, pero sin dejar de mirar a los lados: para ver, para ayudar o para combatir, sin caer en el fatalismo y sin dejarse llevar por la monotonía.

Hay que abandonar la Torre de Marfil, y decir –y decirnos- que las cosas pueden cambiar, y que mover una sola piedra de los cimientos del edificio donde se esconde la injusticia y el caos quizá no sea suficiente, pero por una piedra se empieza...

Publicado por Francisco J. Segovia -Granada-

No hay comentarios:

Publicar un comentario