Los vicios de la vida,
han cubierto nuestro espacio,
lo que pudo tener la vida que queríamos,
hoy perdió su encanto,
todo fue ante la mirada,
de unos ojos malignos.
Observe que, al principio,
solías beber vino a tragos lentos,
pronunciando nombres inconclusos,
que no recuerdo,
las manos al llevártelas al rostro,
me hablabas de un amor,
que no comprendo.
ARMANDO ARZALLUZ
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