Amé a una mujer en otro idioma,
hice el silencio en otro idioma,
nadie reclamó nada.
Ni amor ni palabras,
la piel muerta,
decíamos la palabra universo en otro idioma.
Y nos entendíamos con el tacto, grabamos la corteza de los árboles en otro idioma
es decir, un lugar secreto para nosotras
nos cepillamos el cabello y flotábamos
por dentro éramos las mismas entendíamos el mismo lenguaje.
Ingrid Bringas
Publicado en Periódico de poesía 100
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