sábado, 5 de septiembre de 2015

TARANTELA A LA SOMBRA DE UNA MENTE MARAVILLOSA


Canto en silencio
porque no lloro
se me secó el ojo
de tanto penar
y no más puedo
sino recordar.

Se balancea la madrugada
quedan dos transeúntes en el pretil de la noche
se desbancan de sus noctívagos atuendos
justo coincidiendo con la salida rauda de cientos otros.
Se dispara suave el repunto sonoro
esperando que las gotas de un sudor matutino me recorra
se lance sin miedos espalda abajo
cual si fuera una sinusoide de vida o muerte, escogida.
La voz traza altibajos con el ruidoso trasfondo
y las preguntas se amontonan en la salida de mi mente
he de dejar salir las respuestas, matar las preguntas
o salvar las lágrimas negras que se arrebujan entre teclas
de un piano viejo, sus níveas tornaron marfil
sus azabaches quemaron el brillo anacarado
para morir en mate organigrama de ceniza intensa.
Seremos tarantela de una mente maravillosa que se pudre
por no saber elegir caminos, compañeros de sino
o más fácil aún, no cumplir las corrientes marcadas en su destino.
Dejemos pues, amor, que la corriente nos arrastre
como a tantos otros en este vendaval
y nos pose en salvación extrema o náufragos elegidos.

Santiago Pablo Romero -Trigueros-

No hay comentarios:

Publicar un comentario