Danza en mi infinito el tiempo
El invierno encrudecido
sin razón azota quema
Hay sequedades en mi
huerto, está desierto
sin habitantes secretos.
El siglo alguna vez pasó
se llevó el último rocío
dejó un recuerdo
que condena en una
sentencia a la memoria.
un vil y ruin reflejo en un
espejo, perpleja sombra
delata a la mirada.
esa mirada ida, sin fin
sin espacio alguno.
El tiempo se aleja
los pasos son lerdos
los latidos lentos
la cabeza cubierta
de blancas cenizas
Caletres ausentes
La vejez presente.
Nery Y. López Cubilla -Paraguay-
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