martes, 23 de junio de 2015
LA TRAMPA
La luna se regó sobre los montes pintando rubio el sufrimiento.
¿A dónde fue y por qué se ha ido?—Silencio contestó el eco de los vientos.
Expío la hondonada, lo que fuera aposento y ahora exilio de las sombras.
¡Soplan, oh vientos! Conozco la hora en que los ojos abstemios lloran
vestigios, nieblas, vahos fuertes, pestilencias de cáscaras amargas.
Y en las playas del delirio el espíritu desterrado del lecho.
Sin ella la cama es grande y yerta. Estirarse solo en ella causa espasmo.
En exceso de luz parpadean las estrellas y por piedad a mí,
incurren en delaciones:
Con la maleta llena de ilusiones se fue, a la conquista de nuevos horizontes.
Y parece juego fácil convertir en nada el de ayer espacio florecido.
Vacíos de unidad, briznas de hierba colgando en los balcones, árboles
tatuados en musgo y moho, patios entapetados en hojas secas.
Inútil el ansia y la esperanza vivo. A su regreso ya habré muerto.
La vida que deslumbra es enfoque en sus pupilas, y donde pone
el ojo tiende la trampa.
A mí, ya me venció.
Temblé dejando mi noche triste, allí donde una antigua dicha se
derrumba. Y a orillas del huertecillo revolotea el búho, y las
chamizas se tejen a mi vestido como implorando un... No, no nos dejes.
Del libro TROCITOS DE ELLA EN MÍ de OMÍLCAR CRUZ RESTREPO -Colombia-
No hay comentarios:
Publicar un comentario