sábado, 4 de abril de 2015
ENTRE ESTE MUNDO Y EL OTRO LADO
Yo no moriré nunca.
Pues ya estoy muerta.
Este corazón que late,
este pulso que bombea.
No es mas que el sueño
de una noche caprichosa
que quiere retenerme en tierra.
Este cuerpo que camina sin vida ni tiempo
es movido por las musas.
Soy el juguete de sus caprichos,
pero me gusta verme así
marioneta de carne controlada por lo invisible
Y no me arrepiento.
Tampoco viviré nunca,
No quiero vivir, sino es para cortarme
las manos con un ala de paloma.
Clavarme pétalos de rosa en las retinas.
O levantar mis venas con el filo de la media luna.
Y pintar con mi propia sangre
todo el cielo pincelada a pincelada.
Poder ser ese manto que cubra el horizonte
en donde el sol sea una mariposa de azufre,
jugando sobre la palma mi mano abierta
y perforando con sus patitas de ceniza mi piel
para ver debajo de ella los poemas.
Porque no soy ni de este, ni de otro tiempo.
Tan solo un pulso atrapado,
que vive entre este mundo y el otro lado.
Debora Pol.
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