Ella extiende los brazos con las palmas abiertas de frente. Cuando él deja de avanzar, ella se abraza sin dejar de mirarlo. Él conoce su juego y ha aprendido a disfrutarlo, ya sabe que nada produce satisfacción si resulta fácil.
Escrito en el Café de Ruiz / Barrio de Maravillas, Madrid, 19 de Febrero, 2013.
Francisco Garzón Céspedes (Cuba/España) David Carretero (España)
Publicado en los Cuadernos de las Gaviotas
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