Abrióse la compuerta a su bravura.
Estampida de cuerno y fortaleza,
que buscas del torero la entereza
al someterte allí, fuego y locura,
a ese baile rojo que te apura,
te envuelve visceral. Y en la destreza
de un brazo firme buscas, con fiereza,
cornear al mundo con tu contextura.
Pero el engaño está. Y a corto plazo
agotan tu caudal, con un puntazo,
que tiñe de humedad las banderillas
rojas por el dolor. Sigue el paseo.
Respiras como un fuelle en el rodeo
y dejas tu arrogancia de cuclillas.
Incluido En el libro Hablando espacios de
LAURA BEATRIZ CHIESA-ARGENTINA
Publicado en la revistas Estrellas Poéticas 48
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