Me gusta fotografiar el otoño,
con la sola mirada de mi alma.
Para encerrarlo en un poema,
como si fuera una valiosa joya.
Y ser leído sobre otros otoños
que llegarán, diferentes e iguales,
sin faltar a su cita, decadentes.
Y nos harán compañía, estarán ahí,
alfombrando con mantos dorados,
grandes espacios, antes verdes;
esparciendo hojas en volandas,
sobre sus húmedos paisajes.
Llenándonos de sentimientos;
hasta que un viento en diciembre,
arremoline las hojas y las escarche.
Dejándolo todo helado, en el tiempo.
Y a mí me siga gustando tanto...
fotografiar todos estos otoños,
con los simples ojos de mi alma,
creando así. !Un dorado poema!
MARÍA LUISA HERAS VÁZQUEZ -Barcelona-
No hay comentarios:
Publicar un comentario