domingo, 23 de noviembre de 2014

OLVIDÁNDOTE


He venido a despedirme
hasta el balcón testigo.
Un perdón no redime
lo que hiciste conmigo.

Pero tanto te he amado
que mi alma se resiste,
a que parta de tú lado
aunque tu lo propusiste.

Jamás te haré reclamos
ni guardaré rencores,
al fin los que amamos
soportamos los dolores,

de heridas que causó
ingrato a mis amores,
un acobardado corazón
que hoy pide que no llore.

Si una lágrima borrase
la mácula de tu perfidia,
mis llantos serán mares
y el olvido... mi alegría.

Ramón Pablo Ayala (Argentina)

No hay comentarios:

Publicar un comentario