jueves, 25 de abril de 2013

NI TONTOS NI COPLEROS


“Pienso que a Andalucía, culturalmente, no hay que reivindicarla, puesto que es algo que existe, y lo que hay que hacer es exponerla, cultivarla y fomentarla a todos los niveles“
Carlos Cano

          Con voz propia, un veterano bregado analizaba la preocupante fiebre futbolera. Esa que los viejos roqueros bien conocieron, pero que igual que el triste y doloroso estado de la dictadura cubana de los hermanos Castro, no suelen criticar en voz alta. Incidir sobre el gigantesco y envolvente “Pan y circo” futbolero que asola las memorias no desmemoriadas de la izquierda, allá, cuando la dictadura de “Franco Caudillo de España por la Gracia de dios” (nadie preguntó nunca ¿qué dios?), tan ferozmente condenaban. Y Solís, la “Sonrisa del Régimen gritaba: ¡”Menos latín a más pelotas!” Olvidándose de que había nacido en Cabra y no le llamaban cabrón, pues, gracias al latín los vecinos de Cabra se denominan egrabense.

          Vivir para ver y escuchar, sentirse más desencantado, de aquí que se sopese, si cuando la dictadura de tan tenebroso y maquiavélico general – que nunca le tembló el pulso para firmar penas muertes de inocentes-, se vieron tantos ministros y gerifaltes en el palco presidencial del Bernabeu, tanta adulación mediática, como ahora con estos ricos nuevos timoneles de la fiebre futbolera y explotación inmobiliaria. Pero no deseo que el posible lector de este artículo piense que el fútbol me molesta, todo lo contrario. Lo que ocurre es que para uno el balompié es como ese buen vino que saboreo todos los días aunque sin llegar a embriagarme. Bastante tenemos con la melopea mediática que nos arrasa desde los gabinetes de imagen, fabricantes de una mediocridad tan vulgar como pestilente.

          Y puestos a hacer comparaciones con ejemplos de ayer y hoy sobre el endiosado y productivo “opio del pueblo”, “pan y circo”, podríamos sopesar si la “Copla andaluza”, la canción de aquellos tiempos del cuplé, ¿fue tan dañina como hoy gran parte de los esperpentos guturales de mal gusto e insoportable vulgaridad? También se puede colocar en un platillo las programaciones de las televisiones públicas y sus espacios dedicados a Semana Santa actual tan semejantes al pasado cuando el Movimiento Nacional era la “Reserva espiritual de Occidente” bajo palio.

          Ciertamente, parodiando a Alfonso Guerra, a la España de hoy si se compara con los años del franquismo, hasta poco, no la “conoce ni la madre que la pario”, pero si oteamos el presente se puede palpar como la izquierda con nómina mensual más viajes pagados ha perdido la razón histórica, aquella rica e sólida cultura, mientras la derecha continua su escalada al monte de la nostalgia donde las cúspides están nevadas. Un predio que nunca había abandonado, sino que lo tenía como coto de práctica ideológica hasta tiempos propicios para levantar la veda que ya se ha levantado.

           Luego aquí estamos manteniendo el esqueleto y su pellejo, geografía de pobres y ricos. Minoría con bancos de mármol y masa pordiosera en bancos de piedra. Banqueros vigilando las monedas que reciben los pobres en las esquinas. Esta es la lucha por la vida. De manera que cada cual aguante su y pan-circo. Los ricos desde las alturas pidiendo protección divina. Los pobres esperando en los graderíos que le echen algunas migajas desde arriba. Pero por favor, que no nos tomen por tontos. Que hasta la criatura menos espabilada de mi pueblo, hace relojes de pared con las ramas de los olivos.

FRANCISCO VÉLEZ NIETO
Publicado en el periódico digital luzdelevante

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