La distancia sustrae timidez, desahoga al pudor, despierta el deseo,
se aproxima al ensueño
y detiene el tiempo.
Si aún aumenta la distancia, huye la timidez, desaparece el pudor, aumenta el deseo, el ensueño se siente como realidad y el tiempo se vive por momentos.
Javier Sebastian García De Castro
No hay comentarios:
Publicar un comentario