Cansado de las voces que roban,
vuelvo a ser impasible
y una furia que se no ahoga en un vaso de agua.
Y galopo viento a mi favor
y recorro la vida con hierro en los bolsillos
cinco minutos antes de despertar del sueño eterno.
GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-
No hay comentarios:
Publicar un comentario